viernes, 27 de noviembre de 2009

VERSIÓN 2.0

Hace casi cinco meses que la vida me cambió de la forma más fantástica en que puede hacerlo. Desde el día 2 de Julio, mi ángel particular y yo estamos esperando la llegada de Nicolás. Aquí os dejo la última fotografía que hemos conseguido del chaval mientras se echaba una pequeña siestecita.
Pertenece a una generación que vendrá al mundo ya con un álbum fotográfico completo (¡si tenemos hasta un vídeo!).
Visto lo visto, sale al padre en lo de evitar salir bien en las fotos y en lo de dormir cual marmota estresada.
Ahora sólo queda prepararle la habitación, ordenar la casa y concienciarse para lo que vendrá.
De todos modos lo peor son los primeros 30 años. Luego dicen que la cosa mejora, así que paciencia.
¡VAMOS A SER PAPÁS!

SEGUIMOS PECANDO.

Oscar Lombana lo ha vuelto a hacer. Ha publicado "Papel y plástico 2" y, aunque debo adelantar que me ha parecido un poco más flojo que el previo "Papel y plástico", también tengo que reconocer que es un soplo de aire fresco.
El niño que llevamos dentro (sobre todo los de mi generación de los 70, que fuimos los pioneros en el fenómeno mitómano y el consumo desenfrenado de ocio) no tiene más opción que saltar de alegría y nostalgia al contemplar algunas de las fotografías que forman este libro.
Sigue la estructura del anterior (o más bien la engañosa falta de estructura). Es un cajón de sastre donde se nos bombardea sin pausa ni piedad con los juguetes, tebeos y otros componentes de nuestra infancia. Se lee en poco tiempo, pero garantiza innumerables relecturas y muchos, muchos recuerdos.
Además contiene algunas reflexiones que son capaces de arrancar una carcajada (impagable la anécdota de las escaleras de la escuela). Especial profundidad le añade el prólogo de Nacho Vigalondo, quien nos recuerda que pertenecemos a la última generación que tuvo a su alcance el olvidar. Olvidar sus juguetes, sus tebeos...no como ahora en este mundo en lo que todo es fugaz y digital, y puede volver a descargarse en segundos.
Para mí esta obra tiene un encanto especial, ya que mi nombre aparece entre los agradecimientos (y eso que Oscar Lombana no usó las fotos que le envié). Una sorpresa que me ha hecho muchísima ilusión. Gracias al autor.
Y si nos quedamos con ganas de más (cosa fácil, por cierto) Lombana amenaza con un tercer volumen. Lo esperaré ansioso, tal y como esperábamos de niños el siguiente capítulo de "V" o de "El gran héroe americano".
Si al ver la portada notas que el pulso se te altera ligeramente, no desoigas la llamada del Reverso oscuro de La Fuerza y gástate unos euros en esto, que vale la pena. Es más barato y práctico que un condensador de fluzo, palabra.

jueves, 26 de noviembre de 2009

POLÍTICA RESPONSABLE.

Las cosas van viento en popa. España es un paraíso sin problemas que turben el sueño a sus ciudadanos. Con este panorama de paz y prosperidad nuestro gobierno (que en todos sus actos demuestra su gran previsión, su tremenda eficacia y su pasmosa sagacidad) se ha lanzado a enmendar el error que durante siglos ha avergonzado a la nación y compensará a los descendientes de los moriscos expulsados de España. ¡Por fin alguien que actúa ante las grandes injusticias del mundo!
Habrá quien piense (sobre todo las víctimas del actual y anterior sistema educativo) que "moriscos" deben ser los que vienen en patera. Pues va a ser que no, la cosa viene de un poco más atrás.
- ¿A qué vienen estas gilipolleces ahora? ¿No era suficiente tener que sufrir la soberbia imbecilidad de la "Alianza de civilizaciones" (que ni que nos gobernase un lider del Civilization IV)? Ahora hay que gastar recursos (dinero y tiempo principalmente) en identificar a los descendientes, valorar el daño sufrido por sus ancestros y proceder a indemnizarles.
¿A mí me indemnizará alguien por sufrir tanta idiotez? Porque si esto fuese un tebeo de Mortadelo y Filemón, haría gracia, pero desgraciadamente es real.
Esto sí que es dar solución a injusticias manifiestas. No lo del Sáhara, ni el paro, ni la crisis económica... No. Lo que todos los españoles estábamos esperando era que por fin se arreglase lo de los moriscos. Con esto ya está todo solucionado. Podemos dormir tranquilos.
Primero le quisieron dar derechos humanos a los simios (el Bibliotecario estaría encantado, pero él ya tiene trabajo. Y una placa.), y ahora nos salen con esto.
¿Alemania nos querrá indemnizar? Igual somos descendientes de alguna víctima de los suevos, vándalos o godos... ¿Y qué pasa con Italia? Porque Roma por aquí tuvo que dejar descendientes a patadas... Y si no, siempre podemos reclamarles a los romanos los daños que sufrieron a sus manos los íberos.
Y como estamos puestos a reclamar gilipolleces y a los progres les dan mucha urticaria los EE.UU....¿hay huevos a pedirle a Obama que nos indemnice por lo de Cuba, y Filipinas? Ya me parecía.
Como nos sobra dinero estos señores se dedican a despilfarrarlo.
Paren España, que yo me bajo.

martes, 24 de noviembre de 2009

FIGURITAS DE STAR WARS.

Hubo una época en la que no nos importaba lo más mínimo el cine español (bueno, sinceramente ahora tampoco me importa un carajo, sólo me molesta que dediquen nuestro dinero a subvencionarlo más y más cuanto más se hunde).
En aquellos ingenuos años hubo una saga de películas que no sólo no fueron subvencionadas por nadie, sino que sirvieron para generar un imperio de alcance galáctico. Star Wars (de aquella era "La guerra de las galaxias", pero es que aquí el inglés no ha sido nunca nuestro fuerte y además las estrellas nos sonaban a poco para una guerra) dejó una profunda huella en nuestra imaginación. Quien más quien menos soñaba con aquella galaxia lejana, con sus naves, sus bichos...
El merchandising era un sistema que comenzaba a despegar, y George Lucas fue un hábil visionario. El caso es que, entre los múltiples artículos relacionados con las películas -hubo hasta vinilos con villancicos entonados por Chewbacca- yo me lancé a coleccionar las figuritas articuladas.
Más de veinte años después sirven para disfrutar de un día pasándoles un trapo, poniéndolas en formación y sacando fotos a mansalva.
También sirven para advertir las diferencias entre estas figuritas y las de ahora, que parecen de personajes hipertrofiados con esteroides.
No voy a mentir, pasé buenos ratos montándome mis propias historias, y también diré que ya en aquellos años junto con un amigo que tenía otro montón de figuritas estudiamos la posibilidad de realizar un corto de stop-motion. Como de aquella habría supuesto un dineral en carretes y revelados ni qué decir tiene que la cosa quedó en nada.Hoy sería más sencillo, pero faltan ganas... y tiempo. Juventud, divino tesoro...

sábado, 21 de noviembre de 2009

F.A.Q. del viaje en el tiempo.

Desgraciadamente el mundo no es justo. Si la semana pasada comentaba una película que no vale ni la millonésima parte de lo que ha costado y que arrasa en taquilla, hoy me toca hablar de una pequeña joya que ni siquiera ha llegado a los cines.
"F.A.Q. about time travel" (o, en cristiano "Preguntas frecuentes sobre el viaje en el tiempo") es realmente una delicia.En la mejor tradición de las producciones británicas, aunque sean de bajo presupuesto como ésta, la acción se desarrolla en interiores, más concretamente en un pub inglés donde tres amigos discuten sobre el viaje en el tiempo (sí, son frikis, como tú y como yo no lo vayamos a negar ahora que nos conocemos) y acaban encontrando un túnel del tiempo... en el lavabo de caballeros.
Un argumento tan sencillo podría no dar para nada en manos de otros, pero en este caso veremos bucles temporales, paradojas, bailes desternillantes y un misterioso manuscrito que guarda el secreto de la fama para los protagonistas (entre los que está Chris O'Dowd).
Hay que reconocer que gustará sobre todo a aquellos que sean aficionados a la ciencia-ficción, pero cualquiera con dos dedos de frente podría comparar esta producción modesta y realmente lograda (con efectos especiales de andar por casa) con alguna superproducción millonaria y ver que, al final, un buen guión es la clave para que una película tenga gancho.
Por desgracia nos toca sufrir 2.012 hasta en la sopa mientras que "F.A.Q. about time travel" sólo podréis conseguirla en la mula o similares.

jueves, 19 de noviembre de 2009

2012. PARA MEAR Y NO ECHAR GOTA.

Si uno tiene grandes expectativas sobre algo es fácil verse defraudado, y viceversa. Yo no me esperaba ninguna obra de arte y a pesar de todo casi me corto las venas. Decir que 2012 es mala es quedarse corto, muy corto. Y eso que iba avisado, porque el director es Roland Emmerich, que lo mejor que ha hecho fue "Independence day". Vamos, que ¿quién me mandaría a mí...?
El caso es que este bodrio consiste en una enorme sucesión de despropósitos y sólo mejora al final; cuando se acaba y uno puede huir.
La única justificación para su existencia (como no sea un experimento sociológico a nivel planetario) es mostrar lo último en efectos especiales, así que con ver el trailer habremos disfrutado de lo más logrado de la cinta y nos habremos ahorrado sufrirla.
Huidas imposibles, personajes insufribles y argumentos inexistentes, formando un conjunto inaguantable y previsible. Eso sí, todo ello presentado con el mejor envoltorio que un ordenador puede ofrecer. ¿Quién quiere guiones e ideas cuando tenemos ordenadores con efectos digitales?
Y lo más sorprendente de esta película es que está resultando un exitazo. Es la prueba palpable de que el triunfo del cine de Hollywood se basa en una descerebrante promoción comercial capaz de obrar milagros.
Para ir a mear y no echar ni gota, como la niña de la película.

lunes, 16 de noviembre de 2009

MÁS PRATCHETT.

No lo puedo creer. Años recibiendo los libros de Terry Pratchett con cuentagotas y ahora, en cuestión de una semana, salen dos libros del "señor del sombrero". ¿Estaré soñando?
Bien es verdad que "Sólo tú puedes salvar a la Humanidad" no pertenece a la saga de Mundodisco, y no está editado por Plaza&Janés, pero es una buena noticia. Yo conseguí este libro en la edición de Alfaguara hace un tiempo y no esperaba que se reeditase. Ya lo comenté aquí mismo.
Esta novela juvenil forma parte de una trilogía dedicada a Johnny Maxwell, un chaval con una familia desestructurada y unos amigos muy peculiares. Los otros dos títulos "Johnny and the bomba" y "Johnny and the dead", que yo sepa no se han editado en España.
¿Qué haces cuando, en medio de un juego de los de "matatodoloquesemueva", tus adversarios, los temibles alienígenas Screewees, te envían el mensaje "Nos rendimos. No queremos luchar más"? Johnny tendrá que descubrirlo y afrontar las consecuencias de sus decisiones.
Un libro fantástico para hacer pensar a jóvenes de cualquier edad, este viernes en las librerías.
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Actualización (17/11/09): En el Hipercor ya podéis haceros con él.

MUY PRONTO SERÉ INVENCIBLE.

El arte es creación pero siempre hay que basarse en algo, y en "Muy pronto seré invencible" uno no puede evitar acordarse de Watchmen o X-men. Al fin y al cabo en este libro de Austin Grossman los superhéroes están plenamente integrados en la sociedad y viven sus vidas con todas las luces y sombras que los tebeos de nuestra niñez nos ocultaban.
Superpoderes adquiridos de forma traumática, modificaciones genéticas que obligan a medicarse de por vida, implantes cibernéticos con funcionalidades poco claras, poderes paranormales que sonreceta para tratamiento psiquiátrico, divorcios, rencillas, traumas... hay cosas para todos los gustos, vaya.
El relato corre de la mano de dos personajes que alternan su visión de la trama en cada capítulo. Uno (de lejos el más interesante y mejor perfilado) es el malo, el supervillano autodenominado "Doctor Imposible". El otro personaje es la ciborg Fatale, una superheroina con gran parecido con Robocop y grandes dudas existenciales.
El Doctor Imposible nos cuenta el día a día de una mente superdotada decidida a dominar el mundo y que una y otra vez ve a los chicos buenos aparecer en el último momento para chafarle el plan. Uno llega a tomarle cariño al pobre supervillano a quien la vida ha machacado desde la niñez relegándole al segundo plano en beneficio de los niños bonitos y carismáticos con menos neuronas pero más don de gentes.
La trama, bastante lineal y sin demasiadas complicaciones, se centra en el enésimo intento del Doctor Imposible por conquistar la Tierra, doblegar a los buenos y, de paso, darle una manita de bofetones a su archienemigo, el fotogénico y algo descerebrado Fuego Esencial.
El argumento no es tan previsible como pudiera sospecharse al principio (cosa que se agradece) y la visión que nos ofrece del mundo de los superhéroes desde la óptica del bando contrario es verdaderamente fresca y divertida. No es una maravilla literaria, pero mantiene el interés y es lo suficientemente entretenida como para devorarla en una semana o menos.

viernes, 13 de noviembre de 2009

HOY ES EL DÍA.

Que luego uno se despista y pasa lo que pasa.
Hoy sale a la venta el nuevo libro del "señor del sombrero" y habrá que volar a la librería más cercana para comenzar a disfrutar de "El último héroe".
Vuelve Cohen el bárbaro, de nuevo acompañado de La Horda Plateada (a quienes ya vimos armar la gorda en "Tiempos interesantes"). Violencia gratuita, gestas épicas, linimento para la artritis y mucho humor.
Prometeo robó el fuego a los dioses y ahora Cohen y sus 'chicos' quieren devolverlo... con intereses.
Con Cohen el bárbaro Rober E. Howard debe estar desternillándose de risa en su tumba, y no es para menos.
"-¡Cohen! ¿Cuáles son las cosas buenas de la vida?
-Agua caliente, buenoz dientez y papel higiénico zuave."

(Cohen dinamitando a Conan en "La luz fantástica")

miércoles, 4 de noviembre de 2009

lunes, 17 de agosto de 2009

GUÍA DEL MICHELÍN (III): ORLÉ

Aproximadamente a una hora en coche desde Gijón, y a 4 Km. de Campo de Caso, se encuentra el pueblo de Orlé. Allí podemos disfrutar de un regalo para los sentidos: el restaurante y hotel rural La Carasca.
Aquí en el norte gozamos de una bien merecida fama gastronómica, eso hace que los establecimientos hosteleros lo tengan difícil para destacar y adquirir renombre. La Carasca es una joya en este sector y tiene un magnífico futuro, porque lo que ofrece es impresionante.
Las habitaciones son acogedoras, limpias, cómodas y sobre todo tranquilas, pero lo que es de traca es la cocina.

  • Desayuno: ¿Quieres desayunar en un comedor rústico e íntimo o prefieres disfrutar de tu primera comida del día en una terraza con vistas a la montaña escuchando a los pájaros? Zumo natural, tostada kilométrica de pan de verdad y ración contundente de bizcocho casero. Para comenzar el día con energía.
  • Comida: Hay que dejarse asesorar por los chicos que llevan el negocio, pero mucho cuidado con el tamaño de los platos, por ejemplo el 'gran cachopo La Carasca' no es apto para estómagos inseguros y el lenguado relleno de oricio está para chuparse los dedos hasta el codo.
  • Cena: Si uno ha conseguido sobrevivir al almuerzo, lo mejor será optar por picar algo, pero en este establecimiento incluso las inocentes tapas y raciones esconden su trampa. Con una ensalada mixta o la especial de la casa (aviso: la especial lleva fruta) comen cuatro personas sin ningún problema, los calamares fritos no tienen nada que envidiar a los que podamos degustar en la costa, y el pastel de cabracho, suavecito y sabroso, viene en una cantidad apta para servir de barricada.
Calidad, cantidad, servicio exquisito y precio. Este sitio lo tiene todo. Palabra.
Planean ampliar el negocio instalando una parrilla, así que como mantengan el tamaño de las raciones será cuestión de pedir que se instale una unidad de atención médica urgente a la puerta.
Merece la pena acercarse y pasar unos días (o sólo comer y luego darse un buen paseo para bajar lo ingerido).

viernes, 14 de agosto de 2009

CON ZALAMEA COMO EN FUENTEOVEJUNA... ¡TODOS A UNA!

Cobrar derechos por obras cuyo autor lleva criando malvas desde hace más de tres siglos debería ser la gota que colma el vaso.
Desde el año 1.994 en Zalamea representan al aire libre la obra “El alcalde de Zalamea”, pero este año digan lo que digan hay crisis, así que la S.G.A.E. ha decidido recaudarse una paguita extra de verano a costa de este pueblo que ha sabido combinar lo cultural con lo turístico. Ya tenemos otra vez el lío montado.
Porque la representación se basa en una adaptación de Francisco Brines quien, salvo error, tengo entendido que cedió los derechos de la obra al pueblo (cosa más que encomiable), así que la cosa pasa de castaño oscuro.
A mí me parece que éste es el toque de clarín que llama a las armas. Para Siglo de Oro éste, por lo menos para la S.G.A.E., que cobran lo que se les antoja y cuando se les antoja sin que nadie les pare los pies.
¡A por ellos!

LES PAUL CONTINÚA.

Decir Les Paul es, para cualquier guitarrista, evocar un sonido y una estética particulares.
Las guitarras Gibson Les Paul han hecho vibrar a miles de melómanos en las manos de figuras tan destacadas como B. B. King (con sus dedos geniales como morcillas y un corpachón que hace que la Les Paul parezca de juguete) o Gary Moore.
Esos guitarristas le deben a Les Paul el haber creado una guitarra de cuerpo sólido con personalidad propia.
Ayer Les Paul, a los 94 años, moría en Nueva York. Pero su leyenda no ha muerto; está unida a su creación más emblemática (que no fue la única).
El rock'n'roll llora a una de las figuras que le dió forma.
Aunque no poseo ninguna Gibson Les Paul (la tengo en la lista) habrá que entonar algún riff blusero en su honor.
Un detalle que me ha venido a la mente al conocer su muerte ha sido que un guitarrista eminentemente de Les Paul como fue Eric Clapton ahora usa más la Fender Stratocaster, mientras que el mayor usuario de Fender que era Mark Knopfler ahora suele usar la Gibson Les Paul. Cosas de las seis cuerdas.

martes, 11 de agosto de 2009

MINDSCAN.

Tengo que recordarlo: "Hay que huir de libros que lleven en portada comentarios elogiosos de otros autores conocidos". Ya me ha pasado en varias ocasiones, pero no aprendo.
Mindscan podría dar mucho más de sí; el argumento tiene potencial: La mente de una persona puede duplicarse a la perfección y volcarse a cuerpos robóticos virtualmente inmortales. El protagonista se somete a ese proceso y emigra a la Luna, al lugar de retiro de los humanos escaneados, dejando en la Tierra a su copia. Este robot consciente prosigue con su vida, con todos los derechos legales (inquietante la referencia a los derechos de autor, esperemos que nadie de la S.G.A.E. lea el libro). Pero cuando el ser humano biológico intenta volver a la Tierra se lía el follón.
Desgraciadamente el libro se centra en exceso en un proceso legal, un juicio que se hace demasiado pesado y que hace avanzar el ideario argumental a paso de caracol. Sólo en los últimos capítulos surgen planteamientos más frescos y ágiles, pero todo queda en un intento fallido de hacer remontar un relato que cojea. Tiene momentos buenos, incluyendo algunos chistes simpáticos, pero no da la talla.
En los comentarios sobre el autor se indica que escribe con un estilo similar a Isaac Asimov...y yo digo que ya quisiera. Asimov fue un monstruo capaz de sumergir al lector en todo un universo con unas pocas líneas, y tenía la habilidad de dejarte siempre con ganas de más, pero con este libro de Robert J. Sawyer yo ya he tenido suficiente.
De hecho si el libro hubiese sido un cuento corto habría ganado mucho.

miércoles, 29 de julio de 2009

EL ÚLTIMO ANILLO.

Mi generación es una abanderada del escepticismo y hay pocas cosas, si acaso hay alguna, que nos creamos a pies juntillas. En esa línea revisionista surge "El último anillo", editada por Alamut y escrita por Kiril Yeskov quien, sin armar demasiado revuelo, ha puesto patas arriba la Tierra Media y sus historias.
Tolkien nos entregó la cumbre del género fantástico, pero Kiril Yeskov no le ha tenido ningún miedo a este gigante y se ha atrevido a darle varios giros al inmortal "El señor de los anillos".
¿Cómo se nos quedaría el cuerpo si nos dijeran que los orcos no eran monstruos, sino humanos normales, miembros de una nación que perdió una guerra suscitada por traiciones de los malvados elfos y por causas geopolíticas complejas?
¿Y si nos revelasen que Mordor fue la cuna de una incipiente ciencia que los magos (exceptuando al pacifista Saruman), viéndola como una amenaza, decidieron aniquilar?
¿Sabíais que los elfos pretendían someter a toda la Tierra Media, dado que ellos se veína como la raza superior predestinada al liderazgo? ¿Y que Aragorn era un impostor más retorcido que un sacacorchos que se encargó de 'despachar' a Denethor (y probablemente antes a Boromir) y luego mantener a raya a Faramir?
Pues todas estas y muchas más sorpresas esperan entre las páginas de "El último anillo", que se resiste a dejarse catalogar: es una novela de espionaje sofisticada -los dobles y triples agentes son cosa común en la trama-, con toques cómicos y trágicos, ambientada en una Tierra Media fácilmente reconocible a pesar de que Yeskov no ha podido usar los nombres originales de lugares y personajes (un detalle lamentable que esperemos que se corrija con el tiempo y algún día podamos disfrutar de una edición revisada con los nombres originales ideados por Tolkien).
Desde luego debería ser lectura obligada para todos los que hayan disfrutado con "El señor de los anillos".

Todo es relativo.

"Discúlpeme, doctor Einstein, pero ¿para Nueva York en este tren?"

(Este y otros chistes relativamente graciosos en "Mindscan" de Robert J. Sawyer)

viernes, 24 de julio de 2009

LA REINA EN EL PALACIO DE LAS CORRIENTES DE AIRE.

Final más que digno de la trilogía Millennium.
Hay que lamentar que su autor haya desaparecido, porque creó unos personajes con una personalidad y magnetismo impresionantes (o dar gracias a que no se van a poder exprimir hasta la náusea esos mismos personajes, pero ese debate lo dejaremos para otra ocasión).
En este último tomo asistimos al desenlace de la trama planteada en el anterior volumen "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina".
Según mi opinión la acción se dilató demasiado, aunque con mucha agilidad y elegancia.
La tensión no decae en ningún momento, y los capítulos van mostrando sin cesar numerosos giros argumentales que dejan estos libros como ejemplo de unos auténticos diamantes de las novelas de intriga.
Porque si algo tenía Stieg Larsson, era una capacidad casi hipnótica para mantener la atención del lector. En este último libro, como buen desenlace, todo queda atado y solucionado (aunque yo creo que es evidente que al final la línea vital de los personajes quedó abierta para una continuación); las acciones dan varios giros inesperados (y algunos auténticamente magistrales) que llevarán al lector a preguntarse "¿pero ahora cómo lo va a resolver?". No hay problema. La imaginación con la que Stieg Larsson hiló la trama de Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander superará con creces la del lector más arriesgado.
No es de extrañar que esta trilogía haya arrasado en las librerías.
Sigo manteniendo que el primer libro fue con creces el mejor, pero también reconozco que el total configura una obra de calidad y con elementos más que sobrados para justificar su éxito.

martes, 21 de julio de 2009

LA CHICA QUE SOÑABA CON UNA CERILLA Y UN BIDÓN DE GASOLINA.

Segundas partes nunca fueron buenas. Eso dicen.
"Pues el otro día vi un partido y la segunda parte fue mejor que la primera... le pegaron al árbitro y todo." decía Groucho Marx en -creo- "Plumas de caballo".
"La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina" es un libro más flojo que su predecesor por dos motivos:
1.- La trama se alarga demasiado hasta restarle identidad propia al libro. De hecho este tomo carece de un final digno de ese nombre y nos obliga a tomar el tercer volumen para ver en qué acaba todo.
2.- Los excesos creativos sobre uno de los personajes, y que en el primer libro ya representaban uno de los pocos puntos negativos de la obra, se convierten ahora en un lastre que le resta credibilidad precisamente a ese personaje, el más fresco y carismático de todos, y eso va en perjuicio del total.
Por lo demás, el relato conserva una agilidad y una tensión satisfactorias, el estilo sigue siendo muy fresco, y la trama absorbente. Ni qué decir tiene que es lo suficientemente cautivador como para forzar a lanzarse sobre el tercer tomo sin esperar más.

HASTA EL INFINITO Y MÁS ALLÁ... (o acá, ¿quién sabe?)

Hace 40 años comenzaba una de las discusiones más enrevesadas de la historia moderna.
¿Fuimos realmente a la Luna o sólo fue un montaje?
Lo que sí podemos afirmar es que hace 40 años todos miraban a nuestro satélite pensando que, ya que habíamos jodido este planeta, igual teníamos que ir buscándonos otro sitio (donde seguir armándola, claro).
Desde que bajamos del árbol hace unos milenios, las intenciones no han cambiado mucho y siguen siendo pésimas.
De momento nuestro satélite se ha librado, pero que no cante victoria. Y Marte, que se ande con ojo, que Obama lo tiene en su lista.